La verdad es que la habitación debería estar a oscuras pero la luz de la ciudad entra por la ventana abierta haciendo que esté iluminada. No consigo dormir. Otra noche igual en la que lo único que puedo hacer es jugar con las sombras y disfrutar de conciertos privados en mis oídos.
El viento mueve la persiana, poniéndome alerta. No quiero que ellos se enteren de que no duermo, de que llevo días sin pegar ojo.
en estas líneas has descrito perfectamente como están siendo mis noches de verano: tumbada en el cama, con el portátil, escuchando música o leyendo; guardándolo todo rápidamente bajo las sábanas si mis padres se despiertan... estoy viendo amanecer casi todas las mañanas!
ResponderEliminarte felicito por este relato :)
Lo siento por contestarte tarde, ¡pero no me di cuenta! Muchísimas gracias.Me alegra mucho que te hayas sentido identificada. ^^
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