Y todo el mundo se sorprendió al encontrar a la chica del paraguas verde debajo del puente. Bueno, no todo el mundo, el chico de la camiseta de rayas no lo hizo. No tenía sentido sorprenderse, según él, era una perdida de tiempo.
Ya sabía que ella iba a estar ahí. Era la novia del mafias. El hombre que acababan de asesinar y que ahora estaba a los pies de la chica.
Se debía haber cansado de él. Normal. Él era un mafias y ella una panadera de pueblo. Una panadera no podía hablar de nuevas recetas con alguien que era un mafias... Alguien a quien no le importaba nada más que la sangre no le manchara el dobladillo de sus pantalones de pana, no iba a tener conversaciones sobre como hacer una tarta más sabrosa...
El chico de rayas asintió para sí mismo. Si, él hubiera hecho lo mismo.
Estaba empezando a llover y la chica del paraguas verde no abría el suyo. El chico se acercó a ella y se fijó en que su vestido rojo tenía manchas más oscuras cerca de las rodillas. La chica del paraguas estaba algo pálida, pero no lo pudo confirmar del todo ya que su piel siempre había sido muy blanca.
-Hola.- saludó la chica al presunto desconocido de rayas.
-Hola ¿Por qué lo has matado?- contestó poniéndose en cuclillas para poder ver mejor al mafias muerto.
-No sé. Él era muy aburrido. No le gustaban los chistes y no comía pasteles. Yo creo que ahora está mucho mejor muerto. ¿No crees?
- Hum..- el chico se lo pensó un rato. Dándose aires de importancia al ver que la chica le observaba esperando una respuesta. - Si, yo creo que así está mucho mejor. Aunque ahora esta manchando un poco la calle. Si quieres te ayudo a limpiar.- se ofreció. Le habían enseñado a ser educado desde muy pequeño.
- No gracias, ahora tengo hambre.- la chica del paraguas verde hizo una pausa y prosiguió.- Haré un pastel.Ven conmigo. En la cocina con el horno nunca hace frío.
La chica del paraguas verde comenzó a andar y se giró para ver si el chico la seguía.
- Me gusta tu camiseta. Es de rayas. Me gustan las rayas.- le dijo esperándole.
El chico se sonrojó y se colocó mejor el cuello de la camiseta.
- A mi me gusta tu paraguas. El verde es mi color favorito.- dijo mientras comenzaba a caminar con ella, alejándose del mafias muerto,mientras pasaban a través del pequeño corro de gente que les rodeaba y les miraba con miedo.
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