lunes, 12 de diciembre de 2011
Silenciador.
domingo, 4 de diciembre de 2011
lunes, 24 de octubre de 2011
Silueta.
Siempre que miro hay una sombra de una silueta anciana parada en ella. Me gustaría conocerla. Me gustaría preguntarla si se siente sola.
jueves, 20 de octubre de 2011
Sorpresas
Ya sabía que ella iba a estar ahí. Era la novia del mafias. El hombre que acababan de asesinar y que ahora estaba a los pies de la chica.
Se debía haber cansado de él. Normal. Él era un mafias y ella una panadera de pueblo. Una panadera no podía hablar de nuevas recetas con alguien que era un mafias... Alguien a quien no le importaba nada más que la sangre no le manchara el dobladillo de sus pantalones de pana, no iba a tener conversaciones sobre como hacer una tarta más sabrosa...
El chico de rayas asintió para sí mismo. Si, él hubiera hecho lo mismo.
Estaba empezando a llover y la chica del paraguas verde no abría el suyo. El chico se acercó a ella y se fijó en que su vestido rojo tenía manchas más oscuras cerca de las rodillas. La chica del paraguas estaba algo pálida, pero no lo pudo confirmar del todo ya que su piel siempre había sido muy blanca.
-Hola.- saludó la chica al presunto desconocido de rayas.
-Hola ¿Por qué lo has matado?- contestó poniéndose en cuclillas para poder ver mejor al mafias muerto.
-No sé. Él era muy aburrido. No le gustaban los chistes y no comía pasteles. Yo creo que ahora está mucho mejor muerto. ¿No crees?
- Hum..- el chico se lo pensó un rato. Dándose aires de importancia al ver que la chica le observaba esperando una respuesta. - Si, yo creo que así está mucho mejor. Aunque ahora esta manchando un poco la calle. Si quieres te ayudo a limpiar.- se ofreció. Le habían enseñado a ser educado desde muy pequeño.
- No gracias, ahora tengo hambre.- la chica del paraguas verde hizo una pausa y prosiguió.- Haré un pastel.Ven conmigo. En la cocina con el horno nunca hace frío.
La chica del paraguas verde comenzó a andar y se giró para ver si el chico la seguía.
- Me gusta tu camiseta. Es de rayas. Me gustan las rayas.- le dijo esperándole.
El chico se sonrojó y se colocó mejor el cuello de la camiseta.
- A mi me gusta tu paraguas. El verde es mi color favorito.- dijo mientras comenzaba a caminar con ella, alejándose del mafias muerto,mientras pasaban a través del pequeño corro de gente que les rodeaba y les miraba con miedo.
Memories
Como cada noche ella venía y se recostaba a los pies de mi cama. Su voz pausada y llena de misterio comenzaba a contar un cuento. No quería dormirme mientras ella hablaba. Abría bien los ojos y abrazaba a ese peluche al que perdí de vista hace mucho. Ella hablaba y hablaba. Contándome historias sobre animales inteligentes o sobre alguna princesa que otra. No paraba hasta que su voz se veía interrumpida por algún improvisado bostezo y ya llegaba el momento de irse a dormir. Recuerdo que todas las noches se oían los pasos de él al otro lado de la puerta acompañados por los arrítmicos pasos de esos perros que nunca le dejaban solo.
Inability
electricity
martes, 18 de octubre de 2011
Otoño
jueves, 29 de septiembre de 2011
!¿!?¿
Shades.
martes, 13 de septiembre de 2011
Es solo ruido.
viernes, 26 de agosto de 2011
¿?
miércoles, 24 de agosto de 2011
Aparentar ser adulta es demasiado duro.
miércoles, 17 de agosto de 2011
Shh
viernes, 12 de agosto de 2011
Velocidad
A él le gustaban las cosas bien hechas y rápidas. Si, sobretodo le encantaba que todo fuera rápido. Se tiraba horas en su butaca de playa mirando a la carretera, viendo en un segundo coches que no iban a volver a pasar. Decía que le relajaba. Yo le creía. ¿Por qué no hacerlo? Nunca le veía tan humano salvo en esos momentos en los que se sentaba en esa butaca y veía pasar veloces colores metalizados y oía el rugido de los motores.
Un día estábamos en una pequeña gasolinera. Teníamos que repostar. No había nadie. Asique él estaba contento. “Todo velocidad”, no paraba de repetir con una sonrisa de oreja a oreja haciendo que se viera su diente picado. Se adentró dentro de la tienda a pagar mientras yo le esperaba en el coche. Veía todo a través de la pared acristalada. Una mujer ya mayor le iba a atender. Vi como él le daba el dinero en calderilla. La pobre mujer empezó a contar una a una las monedas.No debía ver bien. Vi como él comenzaba a tocarse mucho el cuello. Primer indicio de nerviosismo. Ella iba lenta. “¡Más rápido!” gritó.Incluso aunque él estuviera dentro y yo estuviera fuera con todas las puertas y ventanillas del coche cerradas pude oir su grito. “No lo hagas… nos retrasaría… “pensé, fui saliendo del coche. Intentaría relajarle. Teníamos que irnos de ahí cuanto antes. La policía nos buscaba
Cerré de golpe la puerta del coche. El sonido hizo que él se girara. Su cara estaba pálida y sus ojos ya habían perdido todo brillo humano. Reconocía ese momento. Corrí hacia él intentando pararle. Pero él ya había sacado la pistola. No dio tiempo a la señora a levantar la cabeza del mostrador. ¡PUM! Sonó en la tienda. Yo acaba de abrir la puerta. Me quedé paralizado viendo la sangre que caía del mostrador. Él seguía con la pistola en la mano. Nervioso, sacó un pañuelo de su bolsillo y comenzó a pulir la superficie de metal de la pistola. “Las cosas tienen que ser rápidas. ¿Verdad que sí? Si… tienen que ser rápidas…” le oí decir. Me acerqué a él. Aún podía sentir en el aire el calor de por donde había pasado la bala. Otro asesinato más. Nos estábamos retrasando. Le cogí por el hombro y le metí en el coche. Aún quedaba camino. Él iba tranquilo. Mirando por la ventanilla los coches que dejábamos atrás en la carretera. Íbamos rápidos. Él estaba tranquilo…
viernes, 5 de agosto de 2011
tickling
Notaba en mi piel el cosquilleo que siempre aparece antes de que tu puño diera en aquel jarrón que siempre cobraba las culpas. Notaba en mi cuello desnudo alguna que otra ráfaga de viento que pasaba por la ventana. Engatusándome. Haciéndome desear que viera desde fuera del cristal la tormenta que se avecinaba. Un relámpago iluminó mi habitación, o lo que quedaba de ella, ya que lo único que todavía tenía forma era la cómoda que estaba atrancando la puerta. Los gritos pidiéndome que abriera la puerta habían cesado hace unos minutos.
Salí a la terraza. Era pequeña y estaba sucia, llena de polvo y de ramas extraviadas. La barandilla era de ladrillo y daba a una altura de 2 pisos. Me senté en ella y cerré los ojos. Oía los truenos y la lluvia a lo lejos. El moño improvisado se deshizo. El viento comenzó a enredarme el pelo. La lluvia, que ya me alcanzaba, lo convertía en algo pesado, molesto. Me lo eché a un lado y miré a mi alrededor. Los gritos habían vuelto a inundar el piso.
El cosquilleo comenzó desde los dedos de los pies hasta la nuca. Con el vello en punta me puse de pie. Abajo había otra terraza sobresaliendo y de esa se podía saltar a ese balcón… No tenía nada que perder. Salté. Ningún sentimiento de adrenalina me embargó. La había gastado toda. Solo sentía la brisa en mi pelo, y el cosquilleo de siempre. Ese al que hacía unos días que ya me había acostumbrado. Toqué suelo. El golpe de la caída no hizo que me deteniera. No miré atrás. Comencé a correr… y desaparecí entre las calles.
jueves, 4 de agosto de 2011
Silencio.
martes, 2 de agosto de 2011
Sueños.
Un lugar que solo es tuyo, un lugar que para ti esta cerca y para los demás inaccesible. Un lugar el donde tu pones las reglas y te dejas llevar, ya que en ese sitio nada puede salir mal.
Pero ten cuidado. Tienes una vida real. No te dejes enganchar. Baja y toca el suelo. No mires arriba sino hacia delante. Descubriendo lo que todavía no conoces. No tengas miedo. Se valiente.
miércoles, 29 de junio de 2011
A year
http://www.youtube.com/watch?v=OBk3ynRbtsw
domingo, 29 de mayo de 2011
LLuvia.
domingo, 22 de mayo de 2011
Un minuto
lunes, 16 de mayo de 2011
....
domingo, 15 de mayo de 2011
Pies de viajero.
Tengo pies de viajero. Pies que pisan fuerte por cualquier lugar por donde pasen. Tengo pisadas que se hunden en la arena, profundas, arrítmicas, silenciosas, capaces de saber en que dirección ir sin ningún momento de duda. Siempre hacia delante. Sin pararse.Tengo pies de viajero. Pies curiosos que siempre querrán saber que sonido harán al pasar por esa alcantarilla de ahí delante o de cómo resbalarán en la grava de ese monte que se ve allá a lo lejos. ¿El agua de ese río estará helada o templada? Ahora lo sabré. Hacia allí me dirijo. Tengo pies de viajero. Pies que pisan fuerte por cualquier lugar por donde pasen...Grito
sábado, 14 de mayo de 2011
Cielo
jueves, 12 de mayo de 2011
A veces.
jueves, 7 de abril de 2011
Tengo..
miércoles, 30 de marzo de 2011
....
viernes, 25 de marzo de 2011
Cuarta hora.

Cuarta hora. La primera después del recreo. Me tocaba ventana. Fuera el día estaba brillante, justo como están los días antes de la tormenta. Brillante y con mucho calor. El cielo azul estaba tan perfecto que hacía daño a los ojos al mirarlo. La clase era un murmullo de muchas voces. Una voz autoritaria se oía de fondo. Unas diapositivas iluminaban la pizarra. Fuera algunos jugaban al football, otros al baloncesto y un pequeño grupo estaba bajo los árboles. Una araña de patas estiradas pasa deslizándose por la ventana. Vi como pasaba de estar a mi lado de la ventana a estar al otro lado, donde estaba el aire y el campo, por una pequeña griega entre pared y cristal. Mi pequeña araña ha desaparecido sin que me de cuenta. El cielo se está volviendo oscuro, la tormenta se acerca. Pequeñas gotas comienzan a salpicar el cristal. Una oleada de quejas llena la clase antes de que quede silenciada por el sonido de la sirena. Acabo de ver un rayo. Me gusta la lluvia. Recojo mis cosas y me levanto de la silla. Aún quedan dos largas horas para que sienta que el viernes ha empezado.
jueves, 24 de marzo de 2011
My own.

Admito que pienso demasiado las cosas que con un simple gesto llego a pensar demasiado y me invento cosas que no son. Admito que muchas veces me equivoco al hablar y luego lo niego riéndome. Admito que hablo demasiado. Admito que me encanta dar saltos y admito que me encanta reírme. Me gusta correr y notar el cansancio después. Me gusta llorar viendo mi película favorita y sentarme en indio en el sofá. Me gusta el sonido de muchas cosas y admito que cuando intento explicarlo lo único que consigo es que me miren mal. Pero... me gustan muchas cosas y por que otros no lo compartan conmigo no voy a dejar de hacerlo. Esta soy yo y punto final.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Time.

Llevaba cuatro horas fuera de casa, 26 grados al sol. Sentía que los músculos solo me respondían por inercia al dar cada paso pero tu me preguntabas si estaba cansada y te decía que no. El cielo cada vez estaba más oscuro y la luna, diminuta y blanca comenzaba a aparecer en el cielo. Sentía la velocidad en mi pelo y el aire en mi cara y era algo que me encantaba. Miré el reloj. Ya solo quedaban unos escasos minutos. Me acompañaste a casa dando un rodeo que por poco nos lleva fuera del pueblo. Íbamos riéndonos y empezando muchas palabras que nunca iban a acabar. Llegamos a mi casa y nos despedimos con un simple hasta mañana...
domingo, 13 de marzo de 2011
Así, de repente.

Era primavera desde mi ventana. Las ventanas estaban abiertas, hacía más calor fuera que dentro de casa. Acababa de parar de llover y se había quedado un día con un cielo azul perfecto, con olor a nuevo y con ganas de ser estrenado. Un pitido rítmico me avisó de que me acaba de llegar un mensaje. Lo abrí aburrida pensando que era publicidad pero el corazón, con ese arte adivinatorio que tiene, me avisó con antelación de mi error. "Qedas hoy?" lo releí 3 veces aún habiéndome enterado de lo que ponía por si era un error.
jueves, 10 de marzo de 2011
Eramos jóvenes.


Sentía como mi cabeza era una olla a presión, que me ahogaba. Estábamos en un campamento de verano, y hoy era nuestro penúltimo día en la playa. Era de noche, y todos estaban como locos planeando qué iban a hacer esa noche. Sabía que no iba a estar invitada a ninguna de esas fiestas, y más después de lo que había pasado. Quería desaparecer, a si que aprovechando que nadie me hacía mucho caso, me fui a la playa ahora desierta. No me fijé que él se daba cuenta de que me iba, a si que me sorprendí mucho cuando una cazadora que irradiaba un perfume que tan bien conocía y algo de calor me abrigó la espalda. Le sonreí y volví a mirar a las olas.
martes, 8 de marzo de 2011
Siempre.

Siempre había querido hacerlo. Dejarlo todo tal y como estaba en mi mesa y salir por la puerta. Siempre había querido ir a ese césped que me encantaba tanto. Tumbarme en él y ver el cielo. Ver como pasaban las nubes y de cómo adquirían formas únicas e irrepetibles.Siempre había querido ponerme los cascos y dejar que el sol de la tarde, ese que tanto me gustaba, impidiera que cogiera frío. Siempre había querido que de repente aparecieras por el parque y me vieras, y sin dudas te sentaras a mi lado y habláramos. ¿De qué? No lo se. Pero hablaríamos. Siempre había querido hacerlo. Levantarme y sentarme a tu lado, tú seguirías hablando. No te parecería raro. Me abrazarías y veríamos como el cielo se oscurecía y la primera estrella iluminaba el cielo. Siempre habría querido hacerlo...
miércoles, 23 de febrero de 2011
Fácil.
lunes, 21 de febrero de 2011
http://www.youtube.com/watch?v=W-kzviMGhRk
Unos cascos.
jueves, 17 de febrero de 2011
All day. All night. All day. All night
miércoles, 16 de febrero de 2011
Soy de esas.
Empezó nublado.

Dicen que es imposible dejar la mente en blanco. Pero en un día como hoy, en el que sin que te des cuenta, te conviertes en un disco rallado que cambia de melodía cada segundo para volver a hacer sonar lo mismo, es sencillo que antes de que acabe el día, tu cabeza no de a más. Y así te quedas. Parada, sin hacer nada. Un descanso antes de volver a empezar.
martes, 15 de febrero de 2011
Un día cualquiera

Un día te despiertas, sabes que vas a quedar, que te lo pasaras bien y que habrá billar. Que van a ir todos aquellos con quien te gusta estar. A si que tienes motivos suficientes para levantarte rápidamente de la cama con una sonrisa y con ganas de que empieza ya el día.
jueves, 10 de febrero de 2011
La ventana.
El cielo está oscuro. Un nuevo tipo de sombra acompaña ahora a los edificios. Levanto la vista del papel. Puedo distinguir movimiento detrás de las ventanas que ahora están iluminadas. Los ojos de los edificios se despiertan. Uno a uno dan color donde antes solo se distinguía negro y ladrillo apagado.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Vive.
Aprovecha los segundos. Nada te hará olvidar ese momento.


